¿Cuáles son las estrategias más comunes de internacionalización de empresas?

A la hora de internacionalizar una empresa, se suele hablar de dos estrategias básicas de acceso a mercados exteriores. Por un lado, la concentración, en la que el negocio centra sus esfuerzos en mercados concretos y específicos con el objetivo de conseguir un volumen de ventas constante y creciente en éstos. Por otro lado, la diversificación, que podría resumirse en utilizar los recursos de la compañía para vender en un número de mercados mayor, aunque sin conseguir una importancia significativa en la cuota de mercado de cada uno de ellos.

¿Cuáles son las ventajas de la concentración?

 

La concentración permite a la empresa recabar y analizar muchos más datos sobre los mercados elegidos durante el estudio de internacionalización. Esto permite ofrecer un producto más personalizado y diferenciado a estos mercados, lo que suele significar una mejor aceptación del producto o el servicio que ofrece la empresa, tanto a corto, como a medio-largo plazo.

Debido a que se reduce el número de países en los cuales la empresa debe centrar sus esfuerzos, los costes que conlleva el mantener su actividad son menores. Esto es sin duda un gran reclamo para compañías que dependen en gran medida de que sus costes logísticos y de administración no se eleven demasiado.

No obstante, será necesario emplear más recursos para la promoción y el marketing de los productos o servicios que se pretendan comercializar por la empresa en sus mercados objetivo, un factor que sí encarece el coste de su actividad si se decide por esta estrategia.

 

¿Y las ventajas de la diversificación?

 

Si en la concentración hemos afirmado que se obtienen más datos sobre los países objetivo, en la diversificación los datos que se consiguen son más amplios en relación a los mercados mundiales, lo que permite a la empresa efectuar comparativas mediante las cuales puede tomar decisiones en el futuro sobre cuáles son los países en los que más merece la pena invertir sus recursos.

Esto también otorga una menor dependencia de cualquiera de los mercados individualmente, algo que permite a la empresa efectuar un mejor control de riesgo, y de pérdidas, dejando de invertir sus recursos en un país en el que ya no merece la pena invertirlos, para ponerlos en otro mercado nacional que ofrezca unas mejores expectativas a medio o largo plazo.

Por último, al no invertir todos sus recursos en un número reducido de mercados no existe un enfrentamiento directo con los competidores de cada mercado nacional, ya que los beneficios de la empresa no dependen tanto de que su actividad produzca resultados en un mercado nacional. Los resultados de su actividad se valoran a un nivel mucho más amplio.

 

¿Cómo trabajamos en Humanity Internacional?

 

En Humanity Internacional analizamos cuidadosamente el estado en el que se encuentra tu empresa y juntos, una estrategia que no tiene por qué ser específicamente de concentración, o de diversificación. Ambas opciones tienen sus ventajas y desventajas, como habrás podido observar. La clave de nuestra labor consiste en ofrecerte un servicio personalizado y adaptado a tus necesidades y a las de tu empresa, para internacionalizarte en los mercados que mejores resultados puedan ofrecerte. Si quieres saber más, contacta con nosotros.

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